MI AMIGO, MI AMADO
Fray Wilson Ossa B. ocd
“Este es mi siervo a quien elegí, mi amado en quien me complazco”(Mt 12)
Ser feliz es compartir la suerte del amigo, los amigos verdaderos se reconocen en las pruebas, en los mismos interés por los que luchan, ser amigo de Dios es hacer la voluntad del Padre como Jesús: “Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando” Jesús nuestro amigo nos corrige y nos guía para que seamos amigos del Padre, para que entremos en su intimidad, para que le seamos agradables a Dios, con sus actitudes nos va formando para la amistad divina. Es un amigo verdadero que nos coloca en amistad con sus amigos. “los amigos de mis amigos son mis amigos”.“En ti solo me he agradado, oh vida de vida mía, eres lumbre de mi lumbre, eres mi sabiduría, figura de mi substancia en quien bien me complacía” dice de Jesús el Padre Dios en la voz de san juan de la cruz. La actitud mansa y humilde de Jesús, la fortaleza y constancia con la que siembra la justicia y el derecho, llevando sobre si el pecado y sacándolo del cuerpo de los hombres, sin gritos, sin violencias, la mansedumbre majestuosa y pacífica con la que revela la verdad de Dios como un amor fuerte y poderoso, la misericordia que se abaja a los pequeños, los pecadores, los enfermos, son los rasgos que hacen del Hijo de Dios el predilecto del Padre y es por ende el camino que nos regala para serle agradable a Dios:“Nada me contenta Hijo fuera de tu compañía / y si algo me contenta / en ti mismo lo querría, el que a tí mas se parece/ a mi más satisfaría/ y el que en nada te asemeja/ ese en mi nada hallaría”.
No porfiará, no gritará, no voceará por las calles, no apagará el pábilo vacilante…, así lo vimos camino de la cruz, en su pasión, manso,” el más hermosos de los hijos de los hombres, el amigo verdadero que nos acompañó en todas nuestras oscuridades, Yendo victorioso por la verdad y la justicia para atraernos al amor del Padre y por esa seducción introducirnos en el misterio de amor que El mismo goza.
Ser feliz es compartir la suerte del amigo, ser amigo de Jesús, amarlo es hacer lo que El nos dice, hacer la voluntad del Padre como el la cumplió, es el único requisito que nos coloca para gozar de su intimidad, de sus hondos secretos, del amor infinito que es El, ese amor que tantas veces se ha encarnado en el misterio de los amigos, que se acercaron y nos hicieron comprender la presencia del Dios humanado…, a todos ustedes, mi abrazo fuerte, mi cariño grande, a los que sobretodo me acompañaron cuando la oscuridad se tomó mi vida, y los ví, sorprendido y sonriente, acompañándome a llevar la cruz, mis amigos…esos que están allí junto a la cruz,… y que me encarnan esta frase: “viendo al discípulo que tanto quería…” a esos que les entregaría con toda el alma con María, el cuerpo, la sangre.
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