domingo, 7 de julio de 2013

Comentario EvDH. Por Fray Wilson D. Ossa B. ocd

DIALOGOS DE PAZ

Sus deseos de paz se cumplirán” (Lc 10)
Los verdaderos diálogos de paz ocurren en la oración; allí, el alma sustentada por Jesús, es consolada de sus inquietudes y ambiciones (como pueden hablar de paz los que tienen otras ambiciones distintas a ella misma) El que ora se hace instrumento de paz. La experiencia profunda de que Dios reina en un alma es la paz. El Reino de Dios es paz, gozo y justicia en el Espíritu Santo dice san Pablo. (Miremos donde nace la justicia, en Dios, que nos comunica a todos su ser mismo, en eso es justo, en que para todos es el mismo Dios, el único bien que no se acaba). Como efusión del Espíritu en el alma es un rio de consuelo, de ternura que comunica esencialmente el Padre a sus hijos en Jesús. “Como niños de pecho los llevará en sus brazos, sobre sus rodillas los acariciará, como una madre consuela a su hijo, así os consolaré yo”


La paz es la experiencia del amor poderoso conque Jesús venció todos los odios, las violencias, el pecado y es un amor que no nos deja en paz. que nos lanza a anunciarla. Es la primera palabra del resucitado a los apóstoles. “la paz esté con ustedes”. La auténtica paz, no como el mundo la da, proviene de esta experiencia de haber nacido de nuevo con Jesús resucitado, de la certeza de la comunión con Dios en su propia vida eterna, ya no hay nada más que pedir. “Lo que importa es esta nueva creación, los que viven según este principio gozarán la paz y la misericordia divina
los discípulos edificados en esta paz son enviados a comunicar con sus propias vidas la experiencia que llevan, no van buscando una paz que no tienen ni implantando lo que en ellos todavía no ha ocurrido. En la oración han vivido a plenitud la comunión con el Espíritu de Dios, ahora anuncian, aunque a veces no los reciban, una nueva manera de ser. “Cuando entren en una casa saluden con a los que en ella viven y si hay allí quien los acoja esos deseos de paz se cumplirán”.

Recostados en el pecho de Jesús, consolados con sus amor, el alma es colmada de gracias y virtudes que se suyo hacen al alma pacifica, mansa, fuerte tanto que ni el mundo, ni el demonio, ni la carne pueden robarle esta verdadera seguridad, esta vida así, es la certeza que son enviados a comunicar al mundo.

¡pas…pas…pas!… asi suenan las armas, los golpes, cuando incluso quieren construir la paz. Paz…a los hombres de buena voluntad…así resuena el cantico de los ángeles la noche de navidad, cuando Dios nos dijo que era uno con nosotros, uno de nosotros, que Dios vive en cada hermano, en el guerrillero, en el paramilitar, en el campesino, en el indígena, en el soldado…, quizás tanta sangre derramada tenga el poder de suplicar a Dios que venga su reino, que venga la paz.

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